Trayendo a cuestas una triunfante repercusión en la crítica mundial, así como importantes reconocimientos oficiales (mejor película en Rotterdam y en Un Certain Regard del 2002), la segunda película de Apichatpong Weerasethakul se presentó en la sección competitiva del Buenos Aires V Festival Internacional de Cine Independiente, cuyo jurado, para no ser menos, le entregó el premio como mejor director. Se trata de una obra extraña, para la cual, en verdad, esa palabra le queda chica. Fuera de todas convenciones narrativas, atrapa al mismo tiempo que provoca rechazos (volviendo al festival, la película quedó última en el voto del público).
Inicialmente, la película se enmarca en un contexto político fuerte sobre el que el mismo Weerasethakul admite haberse inspirado. Cuenta haber presenciado un incidente ocurrido en 1998 mientras rodaba su anterior film, el aclamado documental "Mysterious Object at Noon" (también exhibido en el V BAFICI), por el cual un policía arrestaba a dos mujeres que eran inmigrantes ilegales de Burmania. Sin embargo, el director decidió no exponer en su film hechos políticos en sí que referían a los conflictos migratorios entre Tailnadia y Burmania de forma directa. Se separa de ellos y los considera sólo como una fuerte base contextual para focalizarse, por el contrario, en las situaciones más mundanas de la cotidianeidad de estos inmigrantes. No hay necesidad de explicitar la política cuando en verdad cada acción de estos hombres está condicionada de ante mano por la misma, y entonces hace su aparición por sí sola. El aburrimiento, los conflictos emocionales y la ambigüedad de las relaciones.
El protagonista principal es un refugiado de Birmania que mantiene una indefinida relación con dos mujeres tailandesas, además de padecer una extraña patología por la cual la piel se le va escamando y debe tratar con constante humectación. Las acciones se suceden durante un día entero, siendo la tarde calurosa que los tres personajes principales comparten en la selva el momento más intenso. Por momentos, los personajes se comportan absurdamente, ya desde confeccionar una extraña receta de crema para la piel mezclando cantidad de vegetales cortados, a ignorar a un hombre manejando un scooter al mismo andar del auto. En una escena larga como esta última, uno esperaría que el auto se detenga y los personajes inicien una conversación amigable. Claro que no sucede nunca. Nunca sucede lo que uno se espera y no hay explicación para alguno de estos comportamientos. La película está continuamente abriendo nuevas puertas para la construcción de sentido. La sorpresa es constante. Las acciones de los personajes no se completan. Un disparo que se escucha y pareciera desencadenar una historia que en verdad nunca comienza. Y la verdad es que no es necesario que lo haga. Lo que importa es el fragmento de la vida de los personajes y ningún pasado detrás de eso.
"Blissfully Yours" es un film de dos horas de duración que tiene sus títulos iniciales a los 50 minutos. Para ese entonces, la historia nos absorbió y ya nos habíamos olvidado completamente de tal introducción. Los títulos funcionan perfectamente para sostener la atención del espectador. Hasta ese momento, nos dejamos llevar por la historia, y nos involucramos con ella directamente. Los títulos nos sacan de contexto. Nos obligan a acomodarnos nuevamente en la butaca. Nos preparamos para ver una nueva película, como si la anterior ya hubiese culminado. Y así es. Lo que viene luego de esos títulos nada tiene que ver con lo anterior. La retardada inclusión de los títulos no es un capricho ni presunción, sino el aprovechamiento de un recurso no explotado para generar en el espectador nuevas sensaciones, además de marcar una importante ruptura dramática.
La primera parte es la urbana (la que nos a recuerda a
Tsai Ming Lang. ese aspecto de la singular cotidianeidad oriental de "El Río"); la segunda, la de la naturaleza. En la primera, las piezas están puestas al conocimiento de quien mira, y nada se explica ni hay intención de ello. Y esta misma falta de clarificación se mantiene en la segunda parte, alejada de la idea que puede tenerse del acercamiento a la naturaleza como camino a la verdad y lo trascendente. Por el contrario en "Blissfully Yours", es cerca de lo natural donde se hacen evidentes la confusión de los personajes y sus relaciones sociales. El sol no aparece como elemento de energía de vida, sino como elemento de destrucción. Todos los personajes están afectados por su presencia, tanto en la particular enfermedad del personaje principal como el agobiante calor que asota a todos. Es un opresor, no el camino a la conocimiento. Lo mismo sucede con la selva, espacio erigido como prisión de los deseos de los personajes más que como paraíso terrenal.
"Blissfully Yours" se va edificando paulatinamente por capas. A la imagen simple, sutil y bellamente compuesta, se le contraponen elementos que desconciertan y que, en principio, hacen parecer al film un pastiche gráfico que no llegará ningún lado. Desvían la atención del espectador hacia otro costado, obligándolo a preguntase que es lo que se está viendo y a cuestionarse sobre que existe, en verdad, detrás de esas situaciones aparentemente superficiales. Dibujos insertados sobre la imagen, voz over ocasional, distintas capas de sonido. La realidad compleja se va creando como un conglomerado de cortezas que en cierta forma obligan al espectador unificar y construir sentido por sí solo. Como ejemplo más directo, el personaje principal, que en una primera secuencia se lo presenta callado (mudo, en verdad), tonto, manipulado, en el suceder de la historia se conforma a cada paso en un ser complejo y ambiguo. Paulatinamente parece irse desenmascarando, de igual modo que las capas de su piel que se van renovando. En medio de esta organización enredada, la película se toma su tiempo para transitar entre la ternura del viaje en auto hacia una tierra encantada, y la agresividad de una escena de sexo explícita. Las escenas de sexo son gráficas (la película fue por ello prohibida en Tailandia) al mismo tiempo que el amor idílico de la pareja es delicadamente fotografiado.
Estructuralmente poco convencional, casi experimental, con personajes marginados por una sociedad opresora, que eligen permanecer en la felicidad de la oscuridad, "Blissfuly Yours" es un film extraño y a la vez único en esa extrañeza. Atrapa a quien lo vea tanto por su construcción como por sus emociones, y tanto para amarla como para rechazarla.