En un mundo en que cada vez más las estrellas brillan con un
esplendor efímero, caso totalmente aparte es el del crepuscular
brillo de esta estrella lejana llamada Beth Gibbons. Encuadrada
dentro de la elite de mujeres (Björk, PJ Harvey)
que no le temen a la búsqueda sincera de lo sublime, Beth
se da el gusto de sorprendernos con "Out Of Season", aventura
musical alejada de Geoff Barrow, su compañero de Portishead.
Explícitamente
atemporal desde el título mismo, el disco contó con
Paul Webb (ex Talk Talk) como socio en la composición
y arreglos, bajo el simpático pseudónimo de Rustin
Man. Pero sin menospreciar el aporte de Webb, es la multifacética
voz (¿voces?) de Beth la que se apodera del comando del barco,
que nos llevará por una introspectiva travesía por
esos misterios del vivir.Y es justamente "Mysteries", tema
que abre el disco (y a la vez uno de los puntos más altos
del mismo) donde el viaje comienza casi como una declaración
conceptual. Con un clima inicial de film noir muy portesheadeano,
sin embargo se deja desvanecer para dar lugar al cantar de un pájaro,
mientras la lluvia cae y Beth nos pone en la primera línea
a Dios como testigo de "cuanto adora la vida". No están
las orquestaciones de Barrow a las que tanto nos acostumbramos a
asociar, sino que la interpretación casi susurrante
solamente es acompañada por una guitarra acústica.
Pero inmediatamente después, otra de las Beth aparece en
acción para dejar la fragilidad de lado y poner intensidad
a "Tom The Model". Y unos pasos luego, en "Romance" ese
falsete tan encantador (¡cuánto lo extrañábamos!)
vuelve a escena, en un estilo mucho más cercano a Portishead.
Pero si pensamos
en artistas que remitan a la fragilidad, la introspección,
y el susurrar del corazón, el nombre de Nick Drake suele
ser de habitual aparición. Así en otro de los puntos
altos, "Drake", el alma misma canta sin intermediarios, dejando
en el aire esa aura de soledad ("nunca hay suficiente amor
para el destino"). Otras maravillas como "Funny Time of Year" y "Resolve" confirman que la multifacética Beth
sin embargo está más cerca del clasicismo que de la
excursión ecléctica, teniendo como referentes a artistas
como Joni Mitchell, Frank Sinatra o el citado Drake.
Tal vez el clasicismo
de Beth Gibbons esté ligado a esa definición que dio
Oscar Wilde: clásico es aquello que nunca pasa de moda. Entonces,
la cuestión se torna obvia.... ¿O es que acaso alguien
duda que la nostalgia pasará de moda?