The Kiss of Morning
           
 
  2002
 
 
  Transcopic Records
 
           
 
Graham Coxon
"The Kiss of Morning"

 
           
   
 

Sólido y coherente, el último disco de Graham Coxon poco tiene que ver con el proyecto paralelo menor. Hay vida, mucha vida, después de Blur… y sin monos animados


"The Kiss of Morning" es el cuarto disco solista de Graham Coxon, en una carrera que pasó anónima e injustamente desvalorizada como el "pequeño proyecto alterno" al "gran proyecto serio" que era Blur. Hasta ahora. El último disco de Coxon no es un proyecto menor; y el último disco de Blur ya no es tan serio.

El disco parece una especie de resumen de sus cuatro discos anteriores como solista. No es ni el despoje de instrumentación de su primer disco, "The Sky's Too High" (1998), ni el hard rock para skaters de "The Golden D" (2000). Es un disco donde el country tradicional, la distorsión noise y las guitarras acústicas de songwriter conviven armoniosamente.

Comprendido como epílogo, el disco deja evidenciar claramente los artistas que influenciaron a Coxon durante ambas carreras, tanto la de solista como la guitarrista y ocasional compositor de Blur. No puede (no quiere) sacarse de encima a Nick Drake. Tal como en su disco debut, donde clamaba el deseo de traerlo de vuelta a la vida ("I wish I could bring Nick Drake back tu life", canta en "I Wish"), la huella del cantautor ingles sigue apareciendo en "Bitter Tears", "Latte", y especialmente en "Live Line", donde tanto lo acústico como el tono de la voz resuena al "Pinkmoon" de Drake. "Baby You're Out of My Mind" delata que estuvo escuchando a Bob Dylan y "Mountain of Regret" (que recuerda a Rednecks, aquel country absurdo sobre camioneros americanos que compusiese con Blur), a Hank Williams. Las guitarras de "Locked Doors" se escuchan en Pavement, y el estilo vocal de Syd Barret aparece en "Escape Song".

Sin embargo, Coxon no utiliza arbitrariamente estas influencias, sino que las trae para construir un estilo propio, logrando así su obra más compacta y concluyente. Sin alcanzar el especial clima sombrío de su acústico disco debut, consigue algo que aquel no tenía: la convivencia de tan diversos estilos en un mismo marco conceptual y coherente.

Los discos de Graham Coxon nunca tendrán hits radiales, ni aquí ni allá (de lo contrario, serían buenas oportunidades para "Walking Down The Highway" y "Do What You've Told Me"). Su carrera solista no tiene como propósito ser una continuación de la fórmula del éxito de su antigua banda. Por el contrario, no intenta más que alejarse de ella. Coxon hace en sus discos lo que nunca pudo hacer con absoluta libertad en Blur: un disco grabado en dos semanas sólo con dos guitarras ("The Sky's Too High"), otros que homenajean el punk y hard rock americano ("The Golden D" y "Crow Sit On Blood Tree"), y otro que bucea entre el country, el noise y la melodía. ¿Éxito comercial? Ya no importa eso. Ahora puede hacer lo que quiere.

 
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Publicación: Abril 2003
 
 
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Graham Coxon
 
 


 
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