Para aquellos que tuvimos la oportunidad de disfrutar de los anteriores
trabajos de Grandaddy, y luego de una espera de 3 años desde
la salida de su último disco, podríamos decir que los segundos previos
a escuchar "Sumday" son excitantes.
"Now it's on", es en
cierta forma, la forma correcta de empezar este disco. Texturas
electrónicas de antaño, un ritmo constante por parte de Aaron Burtch
y un overdrive oxigenado que se filtra en el estribillo. Grandaddy
en cierta forma plantea su intento de reconciliación con la tecnología.
Una relación preocupante y existencialmente asfixiante para los
integrantes, como dejó entrever "The Sophtware Slump", es ahora
más relajada, más naif (en un buen sentido) y más cercana a un humor
propio de los Flaming Lips.
Una sucesión de melodías
gentiles y simples cruzadas con toques de sintetizadores analógicos
y dulces coros, hacen que la primera mitad de este disco desarrolle
un conjunto de canciones del más puro e inteligente pop, ampliamente
satisfactorio para nuestros oídos pero al mismo tiempo produciendo
en nuestro interior un estremecimiento, mientras frases como “Are
you happy with what you're doing” se suceden a través de una
voz claramente calma como la de Jason Lytle. Recomendadas "The
Group Who Couldn't Say", "The Go In The Go For It" y "Lost On Your Merry
Way".
Justo en la mitad de
nuestro viaje sonoro los paisajes comienzan a ampliarse y a mostrarnos
tal vez un lado más dramático, más sinfónico, más cercano (sólo
en apariencia) a aquellos paisajes que solía esbozar el Grandaddy
que conocíamos, pero con un mensaje que puede llegar a afectarnos
profundamente.
Además de la deliciosa "Stray Dog And The Chocolate" con sonidos propios de una Coleco
Vision, "Ok With My Decay" presenta para mi uno de los mejores
momentos del disco con eso calmos acordes de piano mientras Jason
Lytle nos plantea “I Am Ok with My Decay..I Have No Choice..
I Have No Voice” sólo para que el sonido comience a desvanecerse
y un rumor del viento nos da un respiro, mientras una melodía escondida
entre el viento funciona como un pequeño epilogo.
"The Warming Sun" nos
da un pequeño empujón (muy suave) y a través de su calma melodía
que va creciendo en sus dimensiones hasta llegar a niveles gloriosos
nos aventura hacia el final, "A final Push To The Sum". Una
batería perdida, el rumor de un piano, una voz que se aleja.
Grandaddy
a cambiado aunque se mantiene cercano a sí mismo, logrando algo
grandioso: dejar de lado las comparaciones odiosas para de hecho
parecerse a Grandaddy. Ha decidido tomar un camino más honesto y
es lo que hace que "Sumday" sea en cierta forma un disco que
tenga su propio brillo.