Drum's Not Dead
           
 
  2006
 
 
  Mute
 
           
 
Liars
"Drum's Not Dead"

 
           
   
 

El tercer ábum del trio Liars es, en lo que va del año 2006, el más lanzamiento más interesante, sugerente y provocador.


Uno no está acostumbrado a la clase de disco a la que pertenece “Drum's Not Dead”. Es que en la era de la inmediatez, de la escucha ultrafragmentada de música por TV o vía mp3, en medio de la inaudita efimeridad de los artistas, es un deber parar la oreja y sacarle 48 minutos a la cotidiana mediocridad habitual para invertirlos en lo inesperado, sorpresivo y sugerente de un disco como este.

Insisto: el LP hoy por hoy está moribundo. Seamos sinceros: determinamos si un artista nos gusta o no por el "single", el "video" o el tema mostrado en el MySpace. Recuerdo una promoción radial publicitando el nuevo disco de vaya a saber quien que rezaba "¿Hace cuánto que no escuchas un disco?" o algo así. Pero “Drum’s Not Dead”, tercer álbum del trío newyorkino Liars, llegó para darle pelea a la peligrosa seducción del efectismo de las nuevas viejas modas. Porque sus doce canciones se configuran como un todo indivisible, íntimamente relacionadas entre sí, más allá de la conceptualidad involucrada en la temática del álbum: la relación entre Drum y Mr Heartbreak, dos personajes antagónicos en su carácter, el primero enérgico y caótico, el segundo más introspectivo y relajado.

“Drum's Not Dead” es precisamente el relato de esa tensión, cuasi esquizofrénica, que bien vale inducir que es aplicable a los autores. En los tracks donde Drum es protagonista, los temas son guiados por baterías cuasi primales, mientras desde las guitarras manan drones mántricos por donde los falsetes vocales se deslizan con incomoda facilidad. En donde los títulos de las canciones contienen las palabras “Mr Heartbreak”, reina una calma nerviosa, como se tratara de un paciente gravemente accidentado pero en estado estable y dopado con guitarras zumbantes, envuelto en vendajes con formas de loops electrónicos y órganos análogos.

 “Drum's Not Dead” es noise entendido no como saturación inconsciente de amplificadores Marshall a 11, sino como corrupción insospechada del ambiente sonoro; es art-rock no como enumeración kilométricas de influencias de la cultura superior, ajena al promedio de la humanidad, sino como superación de sus propios limites y como riesgo permanente, aún con claras probabilidades de equivocarse, punk desde la destrucción para construir, no desde la ritualización de rebeliones pasadas.

El paisaje sonoro es como la languidez de dientes apretados, como el huracán y el ojo de la tormenta en el mismo metro cuadrado donde se encuentra parado solo, sin nada a mano. Liars se plantea con “Drum's Not Dead” otro brusco cambio de dirección en su accidentada y fabulosa carrera, de esas que ya no abundan en el aburrimiento del espectáculo moderno.

 
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Publicación: Mayo 2006
 
 
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Liars
 
 

 
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