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 2007 |
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 Independiente/ XL Recordings |
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Radiohead
"In Rainbows"
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El séptimo disco de estudio de Radiohead no es un disco más
en su discografía. Por varios motivos puede considerárselo uno de los más
importantes, a la altura de sus grandes clásicos.
Una base de percusión crujiente,
al estilo Warp, sirve de introducción a “In Rainbows” y, por cuarenta
segundos, estamos nuevamente en los terrenos “Kid A”. Pero esto cambia
repentinamente cuando aparece la guitarra limpia y jazzera de Jonny
Greenwood, marcando una primera y refrescante señal de alerta, que luego
confirman los esporádicos espasmos de bajo de Colin Greenwood y la
habitual pericia rítmica de Phil Selway: Radiohead hizo lo que
nadie esperaba, es decir, ¡lo que todos estaban esperando!
Y no nos referimos al hecho de
permitir que el disco se pueda bajar de la página de la banda al precio, o no
precio, que uno quiera. Esto amerita una nota en si mismo; desde el mainstream
han desafiado las lógicas de la industria musical, algo que otros que se llenan
la boca hablando de igualdades y desigualdades no se animan a hacer… (¡Hola
Bono Vox!). Lo que distingue a “In Rainbows”, séptimo disco de estudio del
quinteto de Oxford, es la sensación de relax y naturalidad que tienen las diez
canciones que le dan forma. Por primera vez en su trayectoria Radiohead suena
despreocupado de lo que van a pensar de ellos; por primera vez en su vida
Radiohead parece disfrutar de lo que hace. No dudamos que antes fue así, pero
la sensación que dejaban discos como “Kid A” (2000) o “Hail to the Thief” (2003)
era la de una banda preocupada demasiado en no repetirse y en explorar terrenos
nuevos, carentes de obviedades o respuestas fáciles. Si bien esto es meritorio
(nadie le criticó esto a bandas como Wire, por ejemplo), no es sinónimo per
se de grandes discos (más allá que “Kid A” sea un gran disco) y esta
búsqueda, que debería ser un medio, parecía haberse convertido en un fin.
El tema parece ser muy sencillo de
sintetizar: “OK Computer” (1997), su obra magna, se transformó en una especie
de estigma. Más allá de los gustos, nadie duda que el tercer disco del quinteto
marcó un hito en la historia del rock. De repente un grupo de geeks se
valen del lenguaje musical electrónico (texturado, de múltiples niveles) y, de
la mano de las estructuras del rock tradicional (con aromas del rock
progresivo), lanzan un documento de las ansiedades y temores que provoca la
vida del fin de siglo pasado… hasta los oídos que habían emigrado a la
electrónica y ya estaban cansados de tanto hedonismo sin ideas, encontaron que
alguien usaba ese lenguaje para “decir cosas”. La banda se encontró
sumida en un torbellino corporativo que tan bien retrata el documental “Meeting
People is Easy” (1998). Como buena banda educada en las escuelas de
artes inglesas que de jóven supo admirar a The Smiths, Bowie y Talking Heads,
se dijeron: lo mejor ahora es hacer lo que nadie espera de nosotros. Así se
sucedieron años de experimentación, ensayo y error, grandes canciones y un gran
disco (claro, “Kid A”, que si bien es un documento de su tiempo, nunca alcanzó
a integrarse a la percepción de la banda). La glitchtrónica a lo
Autechre, las baladas áridas a lo Scott Walker y las derivas a mitad de camino
entre Faust y Coltrane pasaron a ser los cimientos de esta nueva banda; que al
igual que Bowie en los setentas se había transformado en una especie de
predicador mainstream de la escena subterránea. Meritorio aunque no siempre con
resultados deseados; de repente los elementos característicos de la banda: las
guitarras, muchas, y la voz de Thom Yorke desaparecieron de la ecuación o, en
el mejor de los casos, fueron ocultadas detrás de capas de ingeniería de
estudio.
Cuando todos esperaban otro disco
de búsqueda y de grandes preocupaciones, Radiohead sorprende. Y es que nadie
esperaba un disco como “In Rainbows”. ¿Por qué? Porque esta nueva entrega de la
banda tiene una fluidez y una facilidad de escucha que uno ya no asociaba con Thom
Yorke & Co. También porque por primera vez en su historia, suenan relajados
y, esto si es una sorpresa (… una gran sorpresa), sexys (recordemos que
ni siquiera la sensual PJ Harvey en su disco “Stories from the City, Stories
from the Sea” había logrado en la colaboración que los unía hacer que
Yorke transitara estos terrenos húmedos).
Todo cambia.
Como dijimos, “In Rainbows” es lo
que todos quieren porque es:
· un disco lleno
de canciones accesibles (no nos engañemos, lo que conocemos como rock, esa
forma amorfa de expresión cultural que tanto ha dicho de este mundo en las
últimas décadas no es la experimentación de una oscura banda krautrock húngara
ni el llanto prefabricado de Keane, sino ese gran terreno intermedio, ese
terreno abierto a las posibilidades). La banda parece haberse reconciliado con
su notable capacidad de conjurar belleza desde la música, sin necesidad de
testearse hasta donde eran posibles de llegar con esto. Así es como llegan
nuevamente a deleitar.
· un disco lleno
de guitarras pero no el sentido remañido del término (este séptimo disco es un
catálogo de sonidos y matices de guitarras que, rara vez, suben a la distorsión
y, más bien, se inclinan por figuras circulares y arpegiadas, tal como podría
utilizar un disco de The Durutti Column). Los teclados y las atmósferas
glaciales de discos anteriores dan paso a melodías que navegan en reverb y
cuerdas.
· un disco donde
las letras se alejan de las paranoias tan asociadas a Yorke pero que, sin
desprenderse completamente de ellas, aborda temas tan comunes a un hombre
adulto como el deseo.
· el disco de
una banda. Luego de tantos años, casi una década de jugar con los estándares
del concepto de banda, Radiohead vuelve a amalgamar los clásicos ingredientes
de una banda de rock, demostrando que no está todo dicho. Quizás la posibilidad
de Yorke de editar su propio disco lo llenó de energías para este nuevo período
grupal.
Si bien se los culpa por lo que
han engendrado (Coldplay, Keane, Snow Patrol), aquí Radiohead demuestra que,
realmente, no es culpa de ellos que esas bandas no puedan llegar a estos
niveles de juego… y es que Radiohead parece disfrutar de jugar en el estudio.
En esta ocasión, por primera vez en muchos años, el resultado de estos juegos
llega al nivel que todos sabíamos que podían lograr. Más allá de lo meritorio
de arriesgarse, todos sabíamos que los experimentos con el sonido Warp y el
glitch, no eran el fuerte de la banda. La madurez parece haber hecho lo suyo y
los de Oxford se valen de estos recursos pero los subordinan a canciones que tienen
un contenido cálido y sensual.
“In Rainbows” se destaca,
además, por abrir nuevos caminos en la música de la banda. “Weird Fishes/
Arpeggi” un espiral de guitarras arpegiadas en plan Johnny Marr, con una
atmósfera relajada como las luces del atardecer y llena de imágenes sugerentes:
peces húmedos, ojos que excitan y el fondo del mar. “Faust Arp” es otro de los
momentos donde encontramos aristas no exploradas: un interludio acústico, folk,
que tan bien fue llevada al video por la banda en su reciente webcast: Yorke
& Greenwood en un amanecer de la campiña inglesa tocándola sólos. “House
of Cards”, sin duda uno de los temas del año comienza con la frase: “no
quiero ser tu amigo, quiero ser tu amante…” y esto es refrendado con el
fluir de la voz de Yorke y las figuras circulares y envolventes de las
guitarras llenas de reverb. ¿Estamos escuchando a Marvin Gaye? Claro que no,
pero tampoco estamos tan lejos. Radiohead ha hilvanado cinco minutos románticos
y sugerentes… ¡nunca pensé en escribir esto sobre los de Oxford! Es aquí donde
los seguidores de Radiohead difícilmente puedan llegar: la voz de Chris Martin,
por ejemplo, nunca podría llegar a transmitir todo lo que aquí nos regala
Yorke.
Pero, a la vez, “In Rainbows” es también una depuración de elementos tradicionales de la banda. “Bodysnatchers”
es el momento más rockero del disco pero, claro, no en el sentido obvio: un
riff sucio propulsa una melodía que va in crescendo sobre una base motorik por
dos minutos hasta caer en un bello intermedio que sirve para finalizar al
estilo “Just” (filtrado por el paradigma “Kid A”). Para tratar de
quitarse su imagen de blanco llorón, Yorke se toma el pelo: “no tengo ni
idea de que estoy hablando”. “Jigsaw Falling Into Place”, que será
el primer single convencional del disco, es una de las clásicas canciones de
Radiohead que van ganando en intensidad lentamente. Los coros de la intro son
ejecutados por el siempre efectivo Ed O’Brien, y esto me lleva a pensar que,
finalmente logró hacer lo que quería: el galán de la banda nunca ocultó su rol
del integrante más cercano a la inmediatez del pop. “Nude”, un clásico
para todos los fans a lo largo de casi una década que finalmente aparece en un
disco en forma oficial es una de esas baladas que Radiohead escribe mejor que
nadie. Una hipnótica base de bajo (excelente figura de bajo) y batería, cuerdas
invertidas, coros angelicales, delicadas figuras de guitarras, la voz de Yorke
que hacia el final demuestra su natural particularidad… Radiohead parece
decirnos: “¿ven? Podemos hacer estas canciones cuando querramos” En esta
ocasión hay algo nuevo: se sugiere la idea de sexo: “vas a ir al infierno
por lo que tu mente sucia está pensando”. “All I Need” continúa en
esta senda: una balada nocturna que trata sobre un amor obsesivo, especialidad
de la casa, construida sobre una línea de bajo sintetizada, un glockenspiel y
pianos. “Reckoner” con su reverb jazzero, nos lleva directamente a “Amnesiac”,
el lado más accesible de la experimentación post “OK Computer”. El falsete de
Yorke por sobre un coro de armonías, pianos, cuerdas y las minimalistas figuras
de guitarras, se conjugan de forma tal de hilvanar uno de los puntos más
emotivos del disco. Para el final, “Videotape”, otro tema que los
seguidores de la banda conocen desde hace un tiempo y que se aproxima a las
atmósferas nostálgicas de “Pyramid Song”. Loops de pianos, bajos que
parecen van a llegar a un climax y nunca lo hacen, percusión de funeral
soviético se entretejen para dar forma a un final introspectivo pero, a la vez
optimista: “no importa lo que pase ahora, no tendré miedo, porque sé que hoy
ha sido el día más perfecto que he visto”.
Y es así como se siente “In Rainbows”.
No importa si la banda no vuelve a equilibrar tan ajustadamente sus dos caras: la
experimentación y la inmediatez. “In Rainbows” ha sido un gran día; entre
tantos problemas poder decir esto y, disfrutar de unos pocos minutos de belleza
movilizante, que nos lleva a cuestionar ciertas certezas y de una forma tan
admirable, es más que suficiente. Los arco iris siempre aparecen después de la
tormenta y, por unos instantes son sinónimo de tranquilidad y esperanza… como
este disco.
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walterio | Miércoles 19 de Diciembre de 2007 |
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Esto si que es "quejarse de lleno"... si la prensa musical britanica es la que considera "engendros" a Colplay, Keane o Snow Patrol, bueno, los invito a darse una vueltita por aca y escuchar solo una hora de lo que desde Miami nos venden como "latino" o el suple nos vende como "chabon" para saber lo que es realmente engendros, pero bien de cine clase B... :D ... wcx |
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Perry Mastrángelo | Miércoles 02 de Enero de 2008 |
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Es imposible no hablar apasionadamente de este disco genial: ¡¡gran review!! |
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german | Martes 05 de Febrero de 2008 |
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ay ay velvetrockmine! siempre tan fundamentalista!!..
se nota a la distancia cuando se trata de artistas que ustedes admiran y cuando no....de que manera? simple.
si bandas (que la velvet aprecia por supuesto) como radiohead, saca un buen disco, salen en seguida corriendo levantando la mano diciendo que es el MEJOR DISCO DEL AÑO..cuando yo creo que el mismo thom yorke ante semejante acotacion explotaria en carcajadas..
si otras bandas ( que la velvet mucho no aprecia) saca un disco mediocre, ustedes , otra vez, o lo ignoran, o son los pimeros en defenestrarlo hasta la injusticia total contra el artista, que lo unico que hace es romperse el lomo laburando, creando, para que ustedes sentaditos en sus sillas los critiquen de la manera que mas le parezca...vamos muchachos, no es tan asi...
igual aun asi, cada tanto visito la pagina, quedense tranquilos!
saludos german
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Augusto | Viernes 08 de Febrero de 2008 |
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creo que tengo fundamentos para decir que es el peor disco de radiohead
no tiene sentidos tener expectativas a la hora de escuchar un disco nuevo de radiohead, desde que apareci{o The Bends, que está claro eso.
pero habia algo que ninguno de los discos anteriores tenia, que sucede en IR... In Rainbows es totalmente monótono y predecible.
o sea, totdos los discos de radiohead tienen alguna caracteristica novedosa, por lo menos desde un analisis inmediato superficial.
la caracteristica en IR, tanto el disco que ahora est{a a la venta, como el disco 2 de la caja, es que aplanaron todas las canciones, que no tienen ningun atractivo, que no muestran ninguna busqueda.
y que inclusive le sacaron brillo y color a canciones que desde hace años, en versiones en vivo, tenian fuerza, melodías, diferentes voces, diferentes voces.
4 minute warning, y nude, por ejemplo, son imperdonables.
los mismos que habían grabado Just, Idioteque, o Fog, ahora publicaron una coleccion de canciones que ni siquiera son dificiles de escuchar, son al contrario, muy radiables, si no fuese por que son aburridas,
porque suenan como unos boleros, pero, sin niguna inspiración.
A |
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Leo | Lunes 25 de Febrero de 2008 |
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German:
Esta bueno que se noten nuestras intenciones, al menos en mi caso no hay nada para ocultar.
Como toda obra, un disco abre un campo de interpretaciones y significados que, no necesariamente, se condice con lo que el autor pensó. Es muy probable que TY piense cualquier otra cosa. Para mi lo fue, seguro vos tenes otro y tendras tus razones válidas.
Con respecto a defenestrar... la idea es poner lo que uno piensa y punto. En estos tiempos de MP3, My Space, es muy facil que cada uno sepa de que va un artista. Los comentarios mios son eso, comento lo que pienso. Ademas si sólo por el hecho de hacerlo nos obliga a no decir nada, no tendria sentido que existan revistas, blogs y etcs.
Augusto
recuerdo que lo hablamos en la casa de Seba... es muy interesante tu punto de vista y seguro lo podemos seguir en vivo. |
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german | Viernes 06 de Junio de 2008 |
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Hola muchachos. primero felicitar a Augusto por la peli, y por todo el esfuerzo que le habra llevado realizarla, ademas de que estuvo muy bueno identificarse con varias de las escenas de la misma..los del palo, estamos agradecidos al respecto!
nada mas queria decirte Leo, que no se si esta tan bueno el hecho de decir, "ponemos lo que pensamos y punto", o lo que nos parece
no lolvides que ustedes, al llevar adelante este espacio (velvet), aunque no les guste, se han convertido en formadores de opinion, (periodismo), donde muchisimos jovenes, sedientos del mejor rock entran a vuestra pagina, para ver que onda, que hay de nuevo en arte inernacional, por lo tanto creo que ustedes, tienen mas que una responsalbilidad en vuestras espaldas, se que me entienden,
por eso les digo que no se si esta tan bueno tomar esa posicion de digo lo que me parece....por mas sensacionalista que parezca....
no es lo mismo opinar en tu casa con un grupo de amigos que opinar ante un espacio que muchisimos jovenes visitan, no olviden que con este espacio, les guste o no, tienen el poder de influenciar y de eso hay que hacerse cargo loco!
porque despues les pasan cosas como las de esta semana donde despues de informar acerca del evento en el teatro 25 de mayo, tuvieron que mandar otro mail, confundiendo a sus lectores, pidiendo disculpas como consecuencia de esta actitud-velvet de criticar (bien o mal) de manera cruda....
igual, por supuesto, este es vuestro espacio y con el hacen lo que quieren, pero creo que mi punto acerca de "hacerse cargo de manera responsable" es mas que claro, al final y al cabo lo digo como lector de la velvet y si me senti tocado yo, creo que a mas de uno le pasará......
saludos chicos...... |
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