Si
hay algo que no se le puede reprochar a "Pablo Honey", álbum
debut de Radiohead, es haber visto la luz en el momento justo de la
carrera de la banda. Si bien hoy por hoy puede resultar una rareza
dentro de su discografía, fue un reflejo del momento justo
donde la banda empezaba a formar un concepto musical. Editar como
debut los registros anteriores, que hoy a través de bootlegs comprobamos
que eran tan sólo works in progress, seguramente hubiese sido
una equivocación.
El
mayor problema al abordar "Pablo Honey" está en el error común
de intentar compararlo con "The Bends" o con "Ok Computer".
Simplemente aquellos fueron tres momentos diferentes de un grupo
que alcanzó una evolución y madurez musical impresionante en muy
corto tiempo. Para disfrutar este trabajo como se merece, hay que
tomarlo por lo que es, el gran primer paso de Radiohead.
Editado
en abril de 1993, cuando la movida de Madchester tenía ya fecha
de defunción establecida, el disco tuvo varios de los argumentos
que hicieron de sus posteriores discos los magníficos trabajos que
son, sólo que en estado más crudo, simple, inocente, menos desarrollado.
Ya se puede sentir la intensidad interpretativa de Thom Yorke, las
letras llenas de ironía , significación y desafío. El desenfreno
armonioso de las guitarras lideradas por Jonny Greenwood destellan
pasión, aunque tal vez de una forma más convencional de lo que estaría
por venir.
"Creep" ("la canción
pop más atrevida desde 'Every Breath You Take'", sentenció
la revista Rolling Stone) dista de ser la única razón por la que
vale la pena escuchar este álbum, aunque no cabe duda de que sigue
siendo una magnifica pieza a pesar de la sobreexposición. Entre
los puntos altos en este trabajo, se pueden apreciar la fuerza y
la emoción de "Anyone Can Play Guitar", "You", "Ripcord", "Vegetable" y "Stop Whispering"; o la dulce tristeza
de "Thinking About You" y la melancólica intensidad de "Blow
Out", canción que cierra el disco, dejándonos en el paladar un
buen presagio.
"Pablo Honey" es el
trabajo más simple y directo de Radiohead, y también el más “fácil”
de escuchar, pero no por eso es menos valioso. Es sólo el punto
de partida, pequeña muestra de lo que potencialmente estaba por venir.