"The
Complete Works Volume One" compila lados B, sesiones en la BBC
y otras rarezas de "Lazer Guided Melodies" (1992) y "Pure Phase" (1995) ,
los primeros discos de Spiritualized en la época inmediatamente
posterior a Spacemen 3. Aunque menos orquestales y ambiciosas,
estas canciones contienen todos los elementos claves del Jason
Pierce de nuestros días, el de las obras más completas: "Ladies and Gentleman We're Floating In Space" (1997), y "Let
It Come Down" (2001). Inmensas orquestaciones y guitarras furiosas
compartiendo el espacio con melodías reconocibles y una voz
que parece desgarrase a cada paso.
Comenzar pequeños y relajados; terminar
magnánimos y sinfónicos, desbordados de maestría
sonora. Eso es lo que sucede con muchas de las composiciones de
este disco, vislumbrando ya una característica climática
fundamental del sonido de Spiritualized. "Good Times" comienza
sólo con la voz de Pierce, despojada y vacía, para
integrarse de a poco en una esfera de arreglos más complejos. "Angel Sigh" se inicia con una melodía tranquila y,
esta vez, el estallido no se hace esperar demasiado, repitiendo
la secuencia calma/explosión varias veces en el mismo tema.
Algo similar sucede con "Step Intro de Breeze", comenzando
con un piano sosegado, violines armoniosos y la voz apagada que
pronto se transformarán en un agradable caos sonoro.
La re-interpretación es algo que
a Pierce parece fascinarle. En este disco aparecen así, "Step Into The Breeze" en dos partes, al igual que "Electric
Mainline" y "I Want You". Y no en dos sino en cuatro versiones
asoma la celestial "Feel So Sad", una de las cuales pisa los
14 minutos. De igual forma, la religiosidad es un aspecto vicioso
que Pierce siempre desplegó en sus composiciones, de una
u otra manera. En sus últimos discos, la representación
es casi directa, con grandes coros gospel e invocaciones con los
brazos extendidos hacia El Señor. "Feel So Sad" hace
los honores primarios de tales súplicas religiosas, y el
órgano de iglesia inicial hace que Medication parezca
una canción de coro, previo a que haga explotar los parlantes
con su derroche sinfónico.
El disco empieza con "Anyway That You
Want Me", el cover de la rudimentaria banda garage de los 60's, The Troggs. Permanece la esencia mod de la melodía,
pero queda obviamente impregnada por el sonido de paisajes diáfanos
que caracteriza a Spiritualized, con hermosos violines y
guitarras distorsionadas. Un homenaje explícito a The
Velvet Underground se hace presente en " Run": no sólo
aludiendo desde el nombre a aquel "Run, Run, Run" de "The Velvet
Underground and Nico", sino también en el estribillo. ¿Y
quién iba a decir que en " Smiles" escucharíamos
una reminiscencia a "(I Can't Get No) Satisfaction",
de The Rolling Stones? Alrededor de los tres minutos de canción
aparece, ahí, en el fondo, aturdido por estridentes guitarras
en primer plano, el piano con la característica melodía
del famoso estribillo.
Comenzar pequeños y relajados;
terminar magnánimos y sinfónicos. Las lisérgicas
partes de "Electric Mainline" y "100 Bars", la minimalista "Revolution 9" de Spiritualized, resultan conclusiones acertadas
para un disco lleno de fervor psicodélico y paisajes bellamente
hipnóticos. Como todo Spiritualized, es un disco para escuchar
con la luz apagada, pero, esta vez más que nunca, atentos
a repentinos sobresaltos eléctricos imposibles de ignorar,
donde la oscuridad se transforma en el escenario de frenéticos
destellos luminosos.