Los
londinenses parecen haber corrido su foco musical de fines de los setentas a
mitad de los ochentas. Si bien la impronta post punk se evidencia en algunas
canciones, Bloc Party apunta ahora a la mitad de los ochentas, cuando el
rock de sobretodos negros llenaba estadios. Bajo la producción de Jacknife
Lee, el cuarteto ha ajustado algunas tuercas y ha logrado un sonido más
masivo, más radiable, con coros inmediatos; sin dejar de lado, claro, cierta
impronta arty. Sigue siendo destacable el trabajo de batería de Russell
Lissack (eso afortunadamente se mantiene), el trabajo de guitarras ya no es
tan sorprendente, se torna más previsible, y Okereke sigue cantando esos
temas que tanto fascinan a J.G. Ballard: los atentados, el racismo, la
homofobia (oportunamente antes de lanzar el disco salió del closet).
Este disco
demuestra que, alejados del hype, los Bloc Party están en condiciones de
generar algo a largo plazo.
Link: http://www.blocparty.com